07 febrero, 2014

Crítica» El escándalo del año, de Laura Lee Guhrke

EL ESCÁNDALO DEL AÑO DE LAURA LEE GUHRKE
Booket. La romántica Booket.
Plantadas en el altar II

Desde su primer encuentro Julia supo que Aidan Carr, el correctísimo duque de Trathen, tenía algo de diablo, un demonio que anhelaba, en secreto, lo que no podía tener y que albergaba un intenso deseo por ella. Así que cuando se vio atrapada en una situación comprometida, Aidan fue la respuesta a sus plegarias. Aidan debería preocuparse por encontrar una esposa, sin embargo no es capaz de deja de pensar en el intenso encuentro que tuvo con Julia.

Laura Lee Guhrke nos lleva de vuelta al principio del siglo 20, cuando los nuevos ricos llegados de América, los primeros movimientos feministas y la primera guerra mundial no tardarían en cambiar la cultura europea. Fue interesante volver a leer otra historia ambientada en este periodo de tiempo, cuando los coches empezaban a tomar el lugar del caballo y las luces eléctricas reemplazaban al gas. Un pequeño recordatorio de que el mundo estaba cambiando en el 1900, y que mientras los aristócratas luchaban por mantener todo igual el resto del mundo estaba saltando hacia adelante.

Me encanta Julia porque ella no es la típica heroína de novela histórica. Ella fuma, bebe, conduce un coche y no le importa lo que la sociedad piense al respecto. Por momentos llegó a recordarme a Lily, protagonista de Cuando tú llegaste, de Lisa Kleypas.
Por la parte que le toca a Aidan nos encontramos con un tradicional en toda regla. Un hombre que sigue las pautas marcadas por la sociedad y que las antepone ante todo lo demás… ¿O tal vez no?

Al principio, ambos protagonistas parecen de lo más opuestos, pero cuanto más profundizamos y los conocemos, más nos damos cuenta de que no son lo que parecen. Cuando están juntos vemos que existe chispa, ambos se sienten atraídos por el otro, pero no quieren actuar en consecuencia. Julia todavía está tratando de superar su matrimonio y cuando está con Aidan le hace sentir cosas que tenía ya olvidadas, y eso es algo que odia. Así que ella se dedica a salir huyendo siempre que puede; y Aidan, que no puede olvidarse de ella, la persigue continuamente, así que estamos ante una historia de segundas oportunidades.

La única pega que le pongo es que el libro termina de una manera bastante apresurada, y esperaba un poco más, tal vez un epílogo al menos. A pesar de esto os recomiendo esta segunda historia de la serie Plantadas en el altar, de Laura Lee Guhrke porque sus personajes y tramas protagonizan algunas de las novelas más interesantes y originales que he leído últimamente.

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